Retornamos al cross en Torrejoncillo. 37º Cross de la Encamisá

       Una temporada más damos inicio a la Liga de Campo a Través en Torrejoncillo, en el 37º Cross de la Encamisá. Este año para mí tenía una novedad importante; había decidido correr en la categoría de veteranos, que es más corta que la carrera absoluta. Con este cambio intentaba evitar la dureza de hacer largos cross en solitario, en tierra de nadie, sin más aliciente que terminar. El cross absoluto es eso casi siempre si no tienes un elevado nivel deportivo que te haga pelear por una posición o por conseguir puntos. Normalmente los buenos se me iban en la primera curva y hasta el final era pelear contra el crono.

           Con la intención de disfrutar de la competición y la lucha codo a codo con otros atletas me dispongo a tomar la salida. ¡A ver si se cumplen las expectativas! Tras el pistoletazo la gente sale muy rápida, como no puede ser menos en un cross.



          El pelotón que abre la carrera es grande, y no porque se haya salido despacio, porque vamos rápido, o al menos para mí. Pasa una curva... otra... otra... hacemos la subida más exigente y ahí sigue el mismo pelotón casi con los mismos efectivos. Casi kilómetro y medio después curioseo el reloj y llevamos 3:35 min/km de media. Da un poco de vértigo correr rodeado de tanta gente en tan poco espacio; apenas da para mirar el suelo y poder ver los posibles obstáculo con tiempo antes de llevártelos por delante y pisar malamente. El sonido dentro del pelotón es espectacular, el golpeo de tanta zancada al entrar en contacto con el camino y la respiración de los atletas. Supongo que cosas normales del cross pero que hasta ahora no había experimentado.

             A partir de finalizar la primera de las tres vueltas al circuito la carrera se empieza a estirar pero se van cumpliendo mis expectativas, tengo posibilidades de luchar por ganar posiciones y de defender la mía de los que vienen detrás. En una parte de esta segunda vuelta vuelvo a curiosear el reloj y veo que la media es 3:36. Realmente no me estoy encontrando fluido en la forma de correr, voy con sensación de ir corriendo fatigosamente y lento, pero mirando los ritmos y que voy ganando posiciones poco a poco no parece que la carrera esté saliendo mal así que no me preocupo en exceso y sigo igual. 

              Terminando la segundo vuelta y al empezar la tercera y última ya puedo sacar las primeras conclusiones. El cross veteranos es más corto, sí, pero es más agónico que el absoluto y te obliga a mantener alta intensidad en todo momento porque hay menos tiempo para reaccionar a imprevistos.

Luchando en las últimos metros de la carrera

              En esta última vuelta hay unos instantes "crisis". Empiezo a dudar si podré mantener la intensidad hasta el final y acto seguido transmito esto a las piernas. Siento como si me echaran un freno y se acrecienta la sensación de cansancio. A continuación me doy una imaginaria colleja para dejar de pensar en paranoias y me auto-exijo seguir corriendo de la misma manera. Hay dos atletas a escasos metros que poco a poco, desde el inicio de la 3ª vuelta están cada vez más cercas; corriendo como hasta ahora llegaré hasta ellos con seguridad.

             Y así fue, en las últimas curvas les di alcance y los pasé, y ya enfilando la meta, en una zona favorable para incrementar el ritmo, me aseguré el puesto incrementando el ritmo y no dando opción a que me adelantaran.

             Definitivamente me he divertido. He encontrado lo que buscaba, que principalmente era no correr sólo desde casi el primer km. Aquí hay más gente con un nivel parecido al mío, de los que hoy ganas y al otro te ganan. He tenido objetivos a la vista para alcanzar y he mirado para atrás para defenderme. En definitiva, hay competición.

            Posición 19º en la carrera y 5º veterano. Buena media (3:38) para ser un cross.