Este domingo Media Maratón de Valdigüelo. El listón quedó alto hace un año.

    Ha pasado justo un año desde que tuvo lugar una de las carreras de la que guardo mejores recuerdos. Por disfrute, por sensaciones, por sentirme fuerte, por el tiempo y por la tercera posición final tengo cada momento guardado en la retina. Estaba más que claro que esta próxima edición, el próximo domingo, no podría perdérmela de ninguna manera. Así que este domingo correré en la VIII Media Maratón de Valdigüelo.

La primera de las subidas. Cuestas donde se puede correr.

     Será la sexta vez que participe en esta carrera que se adapta muy bien a mis puntos fuertes a la hora de competir: larga distancia y cuestas en las que se puede correr. Unas veces me presenté aquí más en forma y otras en peores condiciones, pero siempre me salió una buena carrera, pisando podium en las tres últimas ediciones.

      Y hablaba al principio de que guardaba con especial cariño la carrera de 2017 pues me presenté sin mucha confianza, no habiendo entrenado nada de cuestas y con dos únicas tiradas largas y, cuando empecé a correr sin ninguna presión y sin esperar gran resultado, las piernas empezaron a responder desde el principio llegando con fuerzas hasta el final para pelear casi en recta de meta y conseguir un tercer puesto en la carrera. Esta fue la crónica de aquel día.



     Este año las sensaciones previas son totalmente distintas (espero que el resultado final no lo sea tanto). Preparando desde julio el primer objetivo de la temporada, la Media Maratón Elvas-Badajoz, en la actualidad no puedo negar que me encuentro en un buen punto de forma física. Esto puede jugar en mi contra si pienso en ello a la hora de tomar la salida y no me dedico a hacer mi carrera sin pensar en posiciones y tiempos.

      Lo bueno de esta carrera es que sea cual sea el resultado final te llevas para casa una señora bolsa de corredor que ayuda a dar color a tu despensa. Pero si además tienes la suerte de "rascar bola" y consigues subirte a un cajón de categoría o de la clasificación general tendrás comida para un buen tiempo. Para muestra, en la siguiente imagen, la suma de la bolsa del corredor y del premio del tercer puesto de la general.



    Como el resultado en clasificación dudo que se repita, mi forma de ver la progresión o regresión respecto al año pasado será comparando mis propios tiempos en una y otra edición. El año anterior hice 1:26:20 en los 20,6 kms. A continuación podéis ver cómo fue mi carrera, el perfil y el recorrido de la prueba, pues creo que no ha cambiado el recorrido.


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Crónica del XXXI Cross Peña del Aguila. Acabando muy satisfecho.

      Antes de empezar a contaros la aventura de hoy quiero enviar desde aquí mis sinceros agradecimientos a todas aquellas personas que en las carreras o fuera de ellas me hacéis comentarios como "que sepas que leo tu blog", "hombre Floren, tú eres el del blog", "deseando leer tu crónica", etc. Son palabras de aliento para continuar contando mis historias deportivas. Hay días que dudas si esto sirve para algo y así ves que realmente sí. MUCHAS GRACIAS. Y ahora sí nos metemos en el asunto.



       Primera competición seria en mucho tiempo, exactamente desde la Nocturna de las Vaguadas en junio. No es que la última en el Runnight de Talavera no fuera una carrera seria sino que yo no me la había preparado en condiciones y me encontré de un momento a otro con que me tocaba competir. Pero ahora en Villar del Rey llegaba en semana de entrenamiento de descarga, con los rituales de competición que todos tenemos en la semana que tenemos carrera y, sobre todo, mentalización. Llegaba muy confiado en mis posibilidades; me sentía fuerte.

        En plena ola de calor y con días previos de records de temperaturas todo hacía presagiar que el principal obstáculo iba a ser ese y no el perfil sinuoso y exigente del trazado. Tras calentar un par de km, fotografía de club y saludos a los amigos nos disponemos a empezar la carrera. Los cabezas de serie estaban compitiendo en Orellana la Vieja, pero aún así había buenos "galgos" en línea de salida.


         Pistoletazo puntual y "manos a la obra". Salgo tranquilo para hacer mi carrera sin volverme loco, tal y como me había planteado en la previa de esta carrera. Desde el inicio los tres primeros toman ventaja destacándose del resto (Paco Rivero, Jose Manuel Cabrera y David Piris), por detrás el resto, entre los cuales sin buscarlo me veo tirando del grupo. Esperaba ir remontando posiciones a lo largo de los kms pero no, estábamos en la pomada desde el principio. Anecdótico que pasé la primera vez por meta, en el km 1 en 4ª posición y la siguiente vez que pasara bajo el arco de meta, para finalizar la carrera, estaría en esa misma posición, no sin un buen baile previo de posiciones.

           Al salir de Villar del Rey vamos tras los tres primeros Paco Modesto, Patapalo, otro atleta y yo. Voy corriendo cómodo y en los primeros km tirando del grupo. Me dijeron al finalizar que había hecho aquí un cambio de ritmo pero realmente no fue intencionado sino fruto de las buenas sensaciones. Entre el km 3 y el 4. Paco y Patapalo cambian de ritmo y decido seguir a lo mío y no intentar seguirles. Abrieron hueco de unos metros respecto de mi y pensé que ya me iba a tocar hacer el resto de carrera sólo, detrás de ellos, ya que son atletas con más calidad que yo.


          Cuando salimos a la carretera, dejando atrás el poco camino que tiene el recorrido, la disposición es que los tres primeros ya han desaparecido por delante y, por detrás, vamos nosotros en fila india, unos metros separados unos de otro. Paco delante, Patapalo siguiéndole, yo y Mendo detrás de mí, que poco a poco a ido alcanzándonos. Poco después Mendo me revasa a mí y a Patapalo y llega a Paco y van corriendo a duo. "Ahora sí que se van" pensé.

        La carretera es un tobogan de subes y bajas y aprovechaba las subidas para ir recortando distancia a Patapalo hasta que lo alcancé y me pongo a tirar del duo. Nos encaminamos al muro y, a pesar de estos cambios de posiciones yo sigo a lo mío: dosificar y llegar vivo a meta sin pensar en posiciones. 

        Cuando llegamos al muro, tras una ligera subida doy alcance a Mendo y Paco, y ahora vamos corriendo los cuatro. Pensé que quizás los alcancé porque estaban preparando la dura cuesta que esperaba metros más adelante y estaban guardando fuerzas. Sea como fuera ahí estaba otra vez, en la pomada por la cuarta posición de la general aunque, todo sea dicho, sin ser muy optimista porque, reitero, son atletas con una infinita calidad superior a la mía. 

      Empezamos a encarar la cuesta. Patapalo se queda rezagado, Paco se va a la izquierda de la carretera y cerca de la cuneta derecha tira Mendo y yo intento seguirle acortando zancada y agachando la cabeza. Como me llega una gota de sangre a la cabeza puedo darme cuenta que estoy subiendo muy bien y que llegaré arriba a ese ritmo sin problema. Paco se descuelga y nos quedamos Mendo y yo, que llegaríamos juntos arriba, pasando por meta volante. 

     Tras llegar arriba una breve bajada en la que pensaba que el cuerpo iba a pedir recuperar tranquilamente pero, para propia sorpresa, las piernas tienen aún fuerzas y enseguida empiezo a coger velocidad. Ahora viene una última rampa corta y todo será bajada hasta línea de meta. Dicha rampa pasa rápidamente y toca "tirarse" cuesta abajo a falta de dos kms para llegar a meta.


        Las piernas siguen teniendo fuelle y vuelve a coger ritmo, bajando los primeros 500 metros por debajo de 3:10. Veo que me quedo solo y Mendo no me sigue, por lo que es una oportunidad de oro para mantener posición. Aún guardando algo por si al final fuera necesario alargo la zancada. Siento que corro rápido y que de seguir así va a ser difícil alcanzarme.

        Entramos en Villar del Rey, último km, y estoy a punto de liarla equivocándome de camino. Gracias que había público viendo la carrera por esa zona y me gritaron al unísono que iba mal. Rectifico rápidamente y vuelvo a la senda, vistazo atrás y veo que me sigue alguien de naranja. Pensaba que era Mendo y una vez finalizada la carrera descubrí que era Paco. Unos veinte metros de ventaja... va a tocar "achuchar". Tras una curva a la izquierda se empieza a ver la entrada en recta de meta y hago un cambio fuerte de ritmo para coger ventaja. Aún así Paco, que ya vio como confundí el camino me avisó "¡a la izquierda!" (agradecido, amigo) 

          Cuando entro en recta de meta veo una cuesta arriba de 200 metros y ya voy muy apurado. Pero ahora no puedo tirar el esfuerzo por la borda así que aprieto todo lo que puedo y consigo cruzar la meta manteniendo posición. Asi que finalizo con un tiempo oficial de 42:26, 4º clasificado en la general y 2º de mi categoría.

       No puedo estar más satisfecho de como he terminado la carrera y, sobre todo, por como se ha ido desarrollando la misma, sabiendo ser firme en mi planteamiento previo y, lo mejor, obteniendo beneficio de ello. Otro año más mejorando tiempos: 2012 (48:26), 2013 (47:22), 2014 (44:00) y 2018 (42:26).

        Seguimos entrenando con el objetivo a medio plazo de la Media Elvas-Badajoz de noviembre. Parece que no lo estamos haciendo mal. Os dejo a continuación los datos de la carrera recordando que podéis seguirme dándole "me gusta" a la página de facebook de Entre Dorsales y Endorfinas.


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Este domingo al Cross Peña del Aguila, cuatro años después

     Este fin de semana se disputan numerosas carreras en Extremadura. Tanto viernes, sábado como el domingo. En principio mi intención era correr en Orellana, de donde guardo gran recuerdo de mi última participación y después se podía pasar un gran día en la playa con la famila, pero tendría que levantar al "equipo" muy temprano para llegar allí a una hora prudente para recoger dorsales, calentar y competir a las 9:00. Descartada esta opción no quedaba duda de que quería correr en Villar del Rey.

En la edición de 2013


     A la misma hora pero más de 100 km más cerca, se trata de una carrera que celebra su 31º edición, con circuito entretenido y exigente y de la que también guardo buenos recuerdos de mis participaciones en 2013 y 2014. Sus más de 11 km discurren por asfalto mayormente, y es un constante sube y baja sin apenas llano. Una carrera de gran tradición aunque los grandes atletas que anteriores años han ganado esta prueba han elegido correr este domingo en Orellana la Vieja.

       Desde mi última participación, en 2014, hasta hoy hemos subido bastante el nivel deportivo, aunque analizando los ritmos de aquella edición observo que no están nada mal para lo que pedía el perfil del recorrido. Además aquel año ya hay un salto cualitativo muy grande respecto a la carrera que hice alli en cuanto a ritmos y tiempo final. En la edición de 2013 completé los 11,39 km (ritmo 4:10) en 47:22 y en 2014 lo hice en 44:00 (ritmo 3:52).


       Las espectativas para el domingo son optimistas. No me atrevo a objetivar tiempo final o ritmo pero, en condiciones normales, debemos mejorar bastante lo de hace 4 años. Este verano estoy entrenando bastante bien, siguiendo un plan muy progresivo y a medio plazo para la Media Maratón Elvas-Badajoz, y la realidad es que creo que me está sentando muy bien y soy bastante optimista. Otra cosa será la cruda realidad... 

       ¿La estrategia? La de siempre: hacer mi carrera, no salir a lo loco, buscar las sensaciones optimas y llegar lo antes posible sin, a priori, pensar en posiciones. Según se desenvuelva la carrera quizás nos obligue a improvisar para guardar posiciones y demás, pero en principio, pensando en frío, quiero hacer y carrera y ya está. 

       Nada más terminar la carrera podréis ver cómo me ha ido siguiendo la Página de Facebook de Entredorsales y Endorfinas, dándole a "me gusta", pués ahí publicaré qué sucedió.
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I Cross Runnight. Carrera a oscuras y 2º clasificado

       Esta carrera ha sido en mis intenciones de correrla como deshojar una margarita. "La corro, no la corro, la corro, no la corro ... ", hasta la misma tarde de celebrarse la carrera. Iba a correr el canicross pero cambiaron la fecha de la prueba y me resultaba imposible, después un cambio en el trabajo me permitió hacerla. Y la misma tarde, mientras preparaba la mochila para desplazarme a Talavera me llama la organización de que se probablemente se suspendería el canicross de 10 km que iba a correr por temas legales.


        Acuerdo con el organizador de que me desplazo con mi perro y que, en caso de suspensión del canicross, correría la carrera individual de 10.6 kms. Como me temía, finalmente no se disputa el canicross y el planteamiento de competición cambia radicalmente. En mi cabeza estuvo en todo momento tomarme la carrera con perro como un entrenamiento más semana pues, lógicamente, el ritmo con mascota es muy inferior a competir sólo. Así que no organicé los entrenos semanales para competir y, sobre todo, no estaba mentalizado para el esfuerzo físico que supone emplearse en una carrera.

          Así que, de buenas a primeras, toca cambiar el chip y ponerse en modo competición. La participación es baja, hay mucha gente de vacaciones y multiples carreras por la región este fin de semana, así que sería relativamente fácil estar arriba en la clasificación. El verdadero reto estaba en que es la primera vez que competía con luz frontal, ya que la carrera se desarrollaba por caminos totalmente a oscuras. 


         Tras calentar algo más de 3 kms, estos sí con Zuma, mi perro, nos disponemos a tomar la salida. La organización nos dá el número de emergencias para que grabemos en nuestro móvil, que obligatoriamente debemos de llevar, y se da la salida.

          Desde los primeros metros un atleta se adelanta sobre los demas. Justo detrás me encuentro yo y detrás mi algunos corredores intentan no descolgarse de mi. Sin pretender seguir al corredor que va delante mía intento mantener un ritmo exigente, confiado en mis posibilidades, con el fin de que los que intentan seguirme no vean fácil la posibilidad de hacerlo.

           Acabamos de empezar y no sé quien está corriendo mi carrera de 10,6 km o la otra de 22 km, ya que la salida fue simultánea para ambas pruebas. A la altura del km 3 se produce una bifurcación: los de la carrera corta a la derecha y los de la larga por otro camino a la izquierda. Ahí compruebo que el atleta que va delante mía es de mi carrera, por lo que voy segundo. Por detrás nadie me acecha.


          Parece claro que, salvo sorpresa, a la primera posición no voy a llegar. La distancia con el primero es progresivamente más grande, aunque no dejaría de ver la luz de su frontal en toda la carrera. Por detrás no se ve a nadie, así que se trata "únicamente" de mantener cierta intensidad de carrera, no tropezar en la oscuridad y lesionarse y mantenerse concentrado en las balizas reflectantes para no perderme.

        Los kms van pasando y voy dosificando bien las fuerzas para llegar al final fuerte. Cuando miro el reloj para ver lo que falta a meta o el ritmo que llevo me arriesgo a perderle el rastro a las balizas, así que intento mantener siempre la mirada al frente, enfocando la luz más hacia adelante que al suelo para ver de lejos a donde debo dirigirme. Aunque son todo caminos bien definidos, es un terreno que desconozco y no sé si en algún momento habrá bifurcanción, vereda, etc. Así que a la altura del km 7 me centro más que nunca exclusivamente en no perderme para llegar a meta.

       Paso por un punto en donde dos caminos se convierten en uno sólo. A pesar de la oscuridad reconozco haber pasado por ahí en los primeros kms. Es el km 8 y quedan 2.5 km. El camino se ensancha y se hace menos irregular. Ya sé que es así hasta el final, queda una larga recta, por lo que puedo relajarme un poco en cuanto a las balizas. El pueblo ya se ve cada vez más cerca y aún veo la luz del atleta que va delante. Por detrás se ve alguna luz a lo lejos, no me alcanzarán pero no hay que relajarse.



        

     Por fin llegamos a un puente que se eleva sobre una carretera y el cual te lanza en bajada a los últimos metros de carrera. Apago el frontal pues ya se ve y finalizo en 2ª posición de la clasificación general y 1º de mi categoría, con un tiempo oficial de 41:50, a ritmo de 3:56.

       Y así de dificil es describir una carrera que has hecho totalmente sólo, a oscuras, con la sólo compañía de las balizas reflectantes. Como anecdotas curiosas la baliza que veo que sale por los aires y, cuando enfoco, compruebo que un pájaro se la esta llevando a las alturas, o cuando llego a un curva en la que de frente se escuchan a tres perrazos y cuando apuntas con la luz sólo hay colmillos a los que te estas acercando hasta que giras a la izquierda.

         Buen trabajo de la organización en cuanto a la señalización, todo claro y sin dar lugar a dudas mientras se corre. Una pena que no hay tenido la participación que los organizadores hubiesen deseado.

         Y ahora a pensar en la próxima competición: el XXXI Cross Peña del Aguila, en Villar del Rey, el 5 de agosto.


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Crónica de la Nocturna Contra el Cáncer. Pasarlo mal para terminar bien.


Estábamos ya un poco cansados de lluvia y deseábamos que llegaran las altas temperaturas para salir de ese tiempo de nadie, en el que no sabía se refrescar o calentar. Probablemente fuera así porque nuestra memoria no recordaba bien lo que es el calor "pegajoso" de Badajoz y, peor aún, competir con alta temperatura. Así, en esta V Noctura AOEX "Badajoz 1144" Todos Contra el Cancer, pudimos recordar que con menos grado se corre mejor.

Muy tocado en la llegada a meta

Volvía a competir esta semana después de decidir no hacerlo la anterior para poder hacer una semana plena de entrenos, completándola con tirada larga el fin de semana. Tocaba hacerlo en una carrera en la que no había podido participar en ediciones anteriores. Otra vez una carrera explosiva, de 5 kms, como la última en la Nocturna de Talavera. El listón lo había dejado muy arriba aquel día, así que había un poco de presión por hacer una carrera medianamente buena.

Y antes de contar cómo pasó, esta vez empiezo por la conclusión: la carrera salió muy buena. Aunque esto empecé a pensarlo una vez había cruzado la meta, analizando el tiempo realizado (17:46) y el promedio (3:32 min/km). Porque durante la carrera sufrí lo indecible para poder cruzar la meta, la agonía llegó a unos extremos que no recordaba en ninguna otra carrera y la cabeza me jugó dos malas pasadas que estuvieron a punto de que tirara la carrera a la basura.

Club Atletismo Badajoz en esta carrera
  Tomamos la salida para afrontar los 5 kms a una sola vuelta, resumidos en primera mitad de subida y segunda mitad del circuito en bajada. Empiezo a mi estilo que tan buen resultado me da: saliendo sin volverme loco e ignorando a quienes van delante. Voy a hacer mi carrera y lo de los puestos lo iremos viendo sobre la marcha.

Así en los primeros metros tenía a mucha gente por delante y, en plan broma, solté un pensamiento en alto diciendo "nos vemos más adelante". Durante el primer km intenté coger ritmo de carrera buscando el equilibrio entre un ritmo rápido que me permitiera competir arriba y la calma suficiente para que las fuerzas duraran hasta el final. El primer km en 3:27 reflejaba haber conseguido ese equilibrio. En un 5.000 es relativamente fácil hacer ese primer km mucho más rápido.


Con mi amigo Juan, antes de la salida

Adelante Chamizo se ha ido en solitario, Nino no le pierde de vista y va en su busca y por detrás un numeroso grupo de atletas. De ese grupo se va descolgando corredores a los que iría adelantando yo posteriormente, pero los que consiguieron mantenerse en ese grupo estaban bastante lejos de mi y creo que llegar ahí es casi misión imposible, porque hay gente de calidad y yo, por contra, voy corriendo solo. 

Pero empiezan las rampas de verdad hasta el km 2,5. Me habían hablado de estas cuestas tanto que las esperaba mucho más dura de lo que realmente me resultaron. Eso sirvió para seguir adelantando corredores descolgados del grupo, cada vez más pequeño. También sirvio para recortar distancias progresivamente y conseguir lo que poco más de un km atrás parecía imposible, alcanzar al grupo. Se hizo realidad en la parte más alta de la carrera, y aunque no había empleado energías con ese propósito, sí que estaba muy justo de fuerzas para mantenerme ahí. Ahora tocaba bajada e intentaría recuperar un poco de óxigeno.

Sufriendo en el último tramo

Más o menos en el km 3 adelanto a Juanjo y llego de lleno al grupo en el que intento mantener detrás para recuperar sensaciones porque los pulmones no me dan para obtener todo el oxígeno que piden los músculos. Ahí están los tres ASFAS, Víctor, Gervasio y Juan Mediero, pero en poco tiempo llegaría un momento muy crítico.

Miro el reloj para ver lo que queda y observo que vamos por el 3,5. "Queda km y medio" pensé. Acto seguido empiezo a sentir una flojedad inmensa en las piernas que no invitan a pensar que pueda mantener el ritmo hasta el final. Pero me salva el que vamos corriendo en bajada muy favorable para mantener ritmos gastando poca energía. Energía que sentía estaba agotada, pero no quería tirar la toalla todavía por si había una recuperación final y pudiera dar un hachazo de los mios.

Todos tranquilos cuando de repente se dio la salida sin avisar.


Como diría una madre: Ni energía ni energío, ni hachazo ni hachaza. Arrastrando la lengua era un éxito estar en la cola del grupito. Hemos terminado la bajada y el tramo final es prácticamente llano hasta llegar a meta. Aunque siento casi telepáticamente que están esperando un cambio de ritmo por mi parte yo ya sé que esta vez no va a llegar. Juanjo ha "resucitado" y vuelve a adelantarme. Juan Mediero también me gana la posición que le había ganado anteriormente.

Y en el último tramo vuelvo a mirar el reloj, van 4,85 km, ya queda apenas nada, pero al igual que la anterior vez empiezo a flojear y sentir un bloqueo mental que casi hace que me pare. Pero un pequeño hilo de lucidez me invita a continuar porque ya está practicamente terminado. Y así por fín cruzo la meta teniendo que, otra vez, poner rodillas en tierra hasta conseguir rebajar pulsaciones y poder concentrarme sólo en respirar.

Finalmente 9º en la clasificación general y 4º de mi categoría, y como decía antes, por lo mal que lo pasé en carrera la primera sensación es de haber tenido un mal día, pero mirando tranquilamente los datos de carrera que pongo al final la conclusión es de haber hecho una buena carrera y que mis acompañantes de batalla simplemente hoy han sido mejores que yo.

Hasta aquí la aventura de este día, si quieres acompañarme en mis carreras leyendo mis crónicas no dudes en seguirme en la página de Facebook de este blog dándole a ME GUSTA. 



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Crónica de VI Carrera Nocturna de Talavera. Superando la mejor de las espectativas.

   Tras dos años sin correr esta prueba por coincidencia laboral, este año tenía la oportunidad de competir en esta prueba que tanto odiamos pero que a la vez no podemos vivir sin ella. Tres años después de correr los cinco kms del recurrido a ritmo de 3:28 corríamos  la VI Carrera Solidaria Nocturna de Talavera.

Podium Veteranos A
    Antes comentaba que odiamos esta prueba, pero lógicamente en sentido más cariñoso que pueda tener la palabra. Como decía en la página de Facebook de este blog en los días previos, ésta es una carrera en la que se corre muy rápido y en la que se sufre muchísimo. Venimos de un periodo de distancias largas y se presenta un cinco mil llano y nuestro subconsciente nos traiciona pensando que son pocos kms y que, por tanto, casi podemos esprintar todo el tiempo sin consecuencias. ¡Gran error!. Y no podemos vivir sin ella porque es el mejor sitio para poner a prueba nuestra velocidad, y eso nos da muchísimo aliciente.

     Son ya las 22:00 y la "cena" está servida. Amplia línea de salida en la que no consigo ponerme en primera fila, así que busco al menos la espalda de corredores que no me frenen en la partida. Tras un breve retraso, en el que el calentamiento previo perdió algo su efecto, se lanza la carrera. 

       Aunque no salgo lento, nada más empezar tengo un montón de gente delante mía. No me vuelvo loco y me dedico desde el principio a hacer mi carrera, y tras 500 metros de recta empiezan los primeros callejeos por el pueblo. Prácticamente he perdido de vista a los atletas de delante, pero no me cuadra que, corriendo a 3:20, tenga tanta gente por delante mía. Todo el mundo no puede correr tan rápido y aguantar el ritmo hasta el final, así que no me obsesiono con puestos y me planto en mi objetivo de mejorar ese ritmo en meta de 3:28 de la última vez que hice esta prueba.


       El primer km lo hice en 3 minutos y 26 segundos, aunque ni ahí ni en ningún momento de esta carrera miré el ritmo, porque sabía que iba rápido y no quería que me entrara "vértigo" al verlo reflejado en el reloj. En el segundo km sigo igual que en el anterior, dejando que las piernas corrar como quieran pero controlando no ir más rápido de lo debido, porque aún la carrera estaba más rápida de lo normal. Ya en este segundo km la gente ha ido "madurando" y volviendo a sus posiciones naturales, consiguiendo así ganar algunas posiciones. Segundo km en 3:20.

       Quizás por este km más rápido y espoleado por la ganancia de posiciones, veo que me estoy echando encima poco a poco de las camisetas naranja de los ASFAS. Son atletas que tengo de referencia pues en todas las carreras solemos estar igualados en cuanto a rendimiento. Y así empezamos la segunda vuelta, habiendo hecho una criba de posiciones y estando, ahora sí, en una posición de carrera más lógica. 

         Observo que en los ajustados callejeos por Talavera consigo mantener un ritmo constante, al contrario que los que van delante mía, que tras cada curva cerrada pierden algo de velocidad. Km 3 en 3:26. Aprovecho esto para sobrepasar a Enric y llegar a la espalda de Jesús Montero, que es la mejor de las referencias. Dudo entre seguir adelante o mantenerme con él, pero si intento sobrepasarlo casi seguro que va a conseguir mantener mi ritmo y tras mi excesivo desgaste me rebasaría. 


Club Atletismo Badajoz. 2º por equipos.

        En ocasiones veía que yo me adelantaba y, al darme cuenta, bajaba un poco la intensidad para seguir ahí. En estas rebasamos a Parejo que iba por delante, aunque parece que consigue mantenerse detrás nuestra. Las piernas ya duelen, el aliento es limitado, las ganas de llorar en aumento pero la tozudez de no claudicar y terminar bien lo empezado supera a todas estas tentaciones por parar. Debido a ese control, y en parte también al desgaste, el km 4 es el más lento, 3:29.

        Entramos en el último km, la hora de la verdad. Las piernas todavía dejan que un poco de sangre riegue mi cerebro y me permita plantear que Jesús es de mi categoría y, aunque el podium está difícil porque hoy hay nivel de atletas considerable, no me gustaría haber perdido un podium por suponer que no lo iba a lograr.

        En estas nos adelanta como un rayo Enric, casi al sprint, y no nos da opción nada más que a quitarnos las pegatinas de las camisetas. Supongo que ha ido dosificando y que va a terminar fuerte así que, como va a ser imposible alcanzarle, me olvido de él y me centro en lo mío con Jesús y Parejo. Nos acercamos a la penúltima curva, a la izquierda, en donde a lo lejos ya veremos la meta, escucharemos la megafonía y sentiremos el calor del público.

        Recordando la última carrera aquí en Talavera, un 10 mil hace unos meses, en donde casi pierdo una batalla semejante por no lanzar un ataque a tiempo, me planteo arriesgar y atacar tras esa curva, la cual está separa de meta 300 metros. Estamos corriendo al límite y ya no hay de donde rasgar un poco de fuerzas; si me la juego es fácil que no llegue vivo a la última curva y definitiva recta de meta. ¡De perdidos al río!

Sprint en la penúltima carrera aquí en Talavera

         Curva a la izquierda y cambio el ritmo, casi al sprint. Consigo que Jesús no me siga, ¡hay que aguantar!. Con la inercia y por sorpresa rebaso de nuevo a Enric lo justo como para tomar la última curva a la derecha delante de él, con la ventaja que esto supone yendo a ritmo de sprint. Ya estoy en la recta y esprinto sobre el sprint. De reojo veo que Enric no me va a alcanzar y sintiendo que esta carrera ha sido una victoria por superar la mejor de mis previsiones entro con los brazos en alto celebrándolo.

          El tiempo final 17:18, que supone un ritmo de 3:24, superando de largo el 3:28 de la última aquí. Me fijo en el ritmo y no en el tiempo porque, aunque el callejeo era el mismo que el de aquel año, la salida y la meta están en otro lugar, y la comparación de tiempos no sería homogénea. Satisfacción plena por haber sabido controlar la carrera de principio a fin y que no sea la propia carrera la que me controle a mi.

          Al final una 15ª posición y un 2º puesto por categorías, que está fenomenal viendo, en la clasificación general, que los nombres que me preceden no son cualquier cosa. Moral por las nubes, inyección de fe en mis posibilidades y motivación a tope para seguir entrenando y compitiendo. A continuación os dejo los datos de la carrera y, si quieres seguir leyendo mis paranoias y mis historias  en las carreras, no dudes en dar ME GUSTA en mi página de Facebook.



     
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