Crónica 36º Vuelta al Baluarte. Carrera de ritmo exigente.

        Nunca es tarde para retomar las buenas costumbres, y tras varios años corriendo en este día en la Media Maratón de Sevilla, en esta ocasión tocaba correr la Vuelta al Baluarte, cita a la que antaño no faltaba. Con la última referencia de tiempos de 2015 me marcaba como reto superar el tiempo de 24:32 que hice ese año, lo que supondría correr a ritmo inferior de 3:30. Complicado pues aquella carrera fue muy rápida, pero no imposible.

Terminando la primera vuelta. Fotografía: FotoBadajoz

         Por la mañana me relajé más de la cuenta y al final se me echó el tiempo encima por lo que no pude calentar todo lo que me hubiera gustado, pero sí pude hacer 3 kms. Aunque esta semana sólo pude salir a entrenar dos días (más la activación de 30 minutos del sábado) me sentía las piernas un pelín tocadas, quizás porque sí tuve que cambiar correr por dos sesiones de ejercicios de fuerza.

         En la línea de salida estoy detrás del cajón de los más rápidos al no tener yo tiempo de la edición anterior, pero una vez quitaron la banda de separación Rafa Domínguez y Mediero, que estaba en primera línea, me hicieron hueco para que saliera junto a ellos. 

         La salida fue muy rápida y me contagio de ella. Antes de llegar a Puerta Palmas se cumple el primer km en 3:18. A partir de ahí se empieza a definir la carrera. Estoy más adelante de lo que pensaba y me dejándome llevar por las sensaciones me siento fuerte. A unos metros veo que voy alcanzando un grupo de varios atletas del que va tirando Kiri, aunque van rápido voy llegando poco a poco y sería una buena referencia llegar ahí.

Llegando a meta. Fotografía: FotoBadajoz
          Por Circunvalación llego a ellos pero justo ahí también se unen por detrás Rafa y Juan, que con Davíd Hurtado, Carlos Chamizo y Filipe Mota llegamos en grupo hasta el Parque de la Legión. En el primer paso por Ronda del Pilar se ralentiza un poco el ritmo pero cuando el perfil empieza a abandonar la cuesta arriba empezamos a lanzarnos otra vez.

        Terminamos el primer giro y voy metido dentro del grupo. Se lanza el ritmo pasando por el parque de Castelar y se me estrecha la calle. Me siento con fuerzas para avanzar pero no encuentro hueco y como corremos por debajo de 3:30 no es posible zigzaguear para encontrar un hueco. Me espero a salir a circunvalación.

          Ahí consigo ganar esas posiciones y miro adelante. Por ahora me veo bien, los metros pasan muy rápidos y afrontamos el último sector de la carrera. Chamizo me anima a lanzarme más a por los de delante pero están muy lejos. Los dos últimos kms han caído a 3:22 y 3:28, pero al pasar por la rotonda de Ronda Norte Filipe Mota, David Hurtado y Juan Mediero consiguen imprimir un poco más de ritmo y se van adelante. Yo me centro en mantener la intensidad ya que por ahora llevo un ritmo medio de 3:28.

       La nueva subida por Ronda del Pilar la hago ya sólo pero se me ido un pelín el ritmo debido a la pendiente y me centro en aguantar y entrar fuerte en meta. David, que va delante mía unos metros miro mucho atrás para ver si consigo recortarle, y aunque pudiera ser un síntoma de debilidad no me siento capaz de ir a por él. 


Podium de Veteranos B. Fotografía: Guillermo Abad
      
       Ya estoy en los metros finales y veo que voy a mantener la posición. Así, cruzo la meta en un tiempo de 24:32, que es exactamente el mismo que hice en aquella edición de 2015 de la que hablaba, a una media de 3:30. Sé que he terminado en 11º posición y me voy para casa nada más cruzar meta pues tenía algo de prisa, pero dejando el encargo de que me avisaran si de forma remota tenía podium, como así finalmente fue.

         Muy contento pues he conseguido correr rápido cuando ahora estoy metiendo más fondo que velocidad en los entrenamientos, aunque creo que tengo un poquito más de lo que he dado hoy. A continuación os dejo unos enlaces de interés de esta carrera y los datos de mi carrera




       
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Vuelta al Baluarte. El origen.

    Este domingo volvemos a correr la prueba en donde empezó todo: La Vuelta a Baluarte. Aquella primera carrera fue en el año 2009, con la preparación justa para cruzar la meta tras 7 kms. A partir de aquel día todo fue conocer y entrar el gusanillo de la competición hasta el día de hoy. 

    No participo en esta carrera desde la edición de 2015, pues desde entonces he estado participando en la Media Maratón de Sevilla, que siempre coincide este día. De tal modo, aún no he corrido en el circuito modificado hace algunos años de esta carrera.

    A continuación dejo un repaso de tiempos en meta como de imágenes en el que se puede observar que correr rejuvenece. No se me pasaba por la cabeza que este mundo iba a transformar mi vida.


2009 - Tiempo: 33:00


2010 - Tiempo: 31:00



2011- Tiempo: 28:43


2013 - 29º edición - Tiempo  25:51 .Crónica



2015 31º edición Tiempo 24:32  Crónica



 
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La semana perfecta. Seguimos para maratón.

     Ya he comentado por aquí que este año no iba a seguir un plan exhaustivo de preparación para maratón. El año pasado tuvo una cara factura física pero lo que motivó esta decisión fue terminar muy cansado mentalmente. Así que decidí no renunciar a entrenar para maratón pero hacerlo más a mi aire, sin encorsetarme en un planing, para llegar a la Maratón de Sevilla bien preparado sin marcarme en objetivo de tiempo final.




     Con esta filosofía, en diciembre ya empecé a meter kilómetros aunque ha sido enero el mes que me he propuesto hacerlo más serio. Y como las semanas que tengo libres las mañanas son las que me viene para entrenar, ésta la he aprovechado a tope.

     Tras competir en un 10k el domingo parecería que el comienzo de semana se haría más cuesta arriba, pero tanto el lunes como el martes, ambos a las 6:30 de la mañana, realizo rodajes de 22 kms (a 4:28 y 4:23 de media).

     Para el miércoles programo una tirada maratoniana de al menos 30 kms. Para ello quedo con "las liebres" Fran e Isra y completamos un magnifico entrenamiento en progresión de 31 kms de menos a más, terminando incluso a ritmos inferiores a 4:00.  


      El jueves me lo tomo descanso obligatorio pues me siento fundido, pero no puedo dejar de pasar la ocasión de hacer unos 25 minutos de ejercicios de fuerza en casa.

       Para el viernes programo entrenamiento de bicicleta. 36 kms en hora y media para quitar algo de impacto y fortalecer las piernas. Al terminar, como iba bien de tiempo, salgo con mi perro Zuma a hacer 10 kms tranquilos (5:03).

       Esta semana no tenía pensado hacer series debido al que el "calentón" del domingo anterior en Pueblonuevo me había quitado las ganas de exprimirme a ritmos altos, pero me avisa Juanjo de su intención de hacer el sábado 5x2000 y no puedo dejar pasar la ocasión. Así, mientras amanecía, cuando más llovía y con un viento insoportable salió un genial entreno, al cual sumando calentamietno y enfriamiento salieron otros 22 kms.

       Y para rematar la semana entrenamiento de cuestas por San Isidro. Costó mucho arrancar en este día pero poco a poco las piernas se fueron soltando, aunque acusé mucho el esfuerzo de toda la semana y los que iban a ser más de 20 kms se quedaron en 17 kms a 4:38.

       Seguimos gestionando las semanas venideras para no coger el pico de forma antes de tiempo y llegar en las mejores condiciones a finales de febrero.
       
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Enero. Mes de mucha carga

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Disfrutando la competición en el 10.000 de Pueblonuevo

      Este domingo he abierto el año de competiciones corriendo en Pueblonuevo del Guadiana, última carrera del circuito Run Navideño Vegas Bajas. Carrera rápida de casi 10 kms con circuito mixto, de asfalto y caminos, a la que tenía intención llegar cargado de kms pero la agenda familiar no lo permitió. Aún así las piernas aún estaban resentidas de los entrenos de calidad de esta semana (4x3000 y 2x4000) y ese equilibrio entre la sensación de cansancio y algún día de descanso extra ha sido clave para que me saliera muy buena carrera en el 10.000 de Pueblonuevo.


     Sinceramente no estaba muy entusiasmado por competir en esta prueba, aunque el cuerpo me pedía ponerme un dorsal y hacerlo. La única vez que había corrido aquí, en la edición de 2016, sufrí mucho durante casi toda la carrera y quizá el recuerdo que se instaló en mi mente no era del positivo, pero este año quería confirmar si mi estado de forma era el del mejor tiempo en 10k en el Guadiatón o las extrañas sensaciones de la San Silvestre Pacense.

      La mañana salió muy fría, así que el calentamiento lo hice con manga larga y cortavientos. Como no hacía viento y al Sol se estaba bien, decidí competir en tirantas y dejar incluso los guantes en el coche. Con mis amigos Paco y Juanjo decidimos por hacer un calentamiento largo, ya que en esta época de semanas cargadas de kms no te empiezas a encontrar "suelto" hasta que no llevas corriendo 5 o 6 kms.
      A las 11:00 tomamos la salida. Los primeros compases son de aglomeración, aunque voy ganando posiciones rápido, y en el primer o segundo km formo parte de un grupo que me acompañaría prácticamente toda la carrera, en el que están Juanjo, Víctor y Rober. 

        El ritmo no es cómodo y se van produciendo cambios de ritmos. En ocasiones me pongo en cabeza y tengo la sensación de que los voy a dejar atrás pero también hay momentos en los que veo que nos aceleramos más de la cuenta y me quedo un poco atrás para garantizar llegar con energías a meta.

        Parece un acoso y derribo, pero nadie se escapa por delante ni descuelga por detrás. Es fínisima la línea que separa la posibilidad de "petar" de la de hacer el ataque definitivo, pero confío en mi fondo para aguantar fuerte hasta el final. He de decir que, a pesar del ritmo alto, de las curvas, los cambios de asfalto a camino y viceversa, estoy disfrutando de cómo estamos compitiendo. 

       Durante el km 7 voy marcando el ritmo y, sintiéndome fuerte, tengo la sensación de que me escapo pero consiguen mantenerse ahí y llegamos a la última subida del puente juntos. Pero en la bajada me dejo caer y recupero bien el aliento, de forma que durante el 8º km me siento con confianza y capaz de imprimir un ritmo más exigente. Se suma que veo que estoy alcanzando a dos corredores más. Ese km lo completo en 3:33. Pero quedan aún 2 km.

        Aguantar este penúltimo km es clave, ya correremos con el corazón el último. Siento que he abierto hueco casi definitivo por detrás pues las zancadas no se escuchan. Y ya en el último km vacío los depósitos de energia, corriendo por debajo de 3:30 alcanzado a más atletas, a los que no ya no me llegaban las fuerzas para disputar la posición y no me permitieron rebasarles.

        Y así cruzo la meta con un tiempo oficial de 35:35, en 9º posición de la clasificación general y con la alegría de la 3ª posición de Master B. Como decía al principio, esta carrera se ha asemejado mucho a la versión que di en Guadiana del Caudillo. 

       Conclusión: estoy bien, diría que mejor que nunca, pero no me conformo. Creo que puedo mejorarlo y por ello vamos a seguir poniendo todo el empeño en los entrenamientos intentando ser lo más disciplinado posible en este mes de enero, que es crucial de cara a las maratones de febrero y marzo.

        Aquí os dejo los datos de mi carrera
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Carpetazo al 2019 en la San Silvestre Pacense. Balance final.

     Una San Silvestre es la forma ideal de cerrar un año compitiendo o simplemente participando en una carrera de una forma más festiva. Aunque ambas opciones no son excluyentes, o al menos aún a mí no me lo parecen, por eso en esta edición no he declinado competir pero he aprovechado para "calzar" ropa que den una nota de color y descaro para dar carpetazo al 2019 en la San Silvestre Pacense.

Foto: FotoBadajoz

       La participación ha sido extraordinaria, corriendo más de 700 personas la carrera de 10 kms y una multitudinaria prueba de 5 kms. Una verdadera fiesta, con participantes que sólo corren esta carrera en todo el año ya que, aunque les suponga un esfuerzo enorme completar esos 5 km, se ha convertido para muchos en una saludable tradición.

     En cuanto a mi carrera, la de 10 kms, la enfocaba dispuesto a dar todo de mí para terminar lo más adelante posible. Me había buscado unos detalles para la vestimenta que fueran divertidos pero que no me impidieran correr cómodamente. La gran carrera que hice el pasado domingo en el Guadiatón me hacía ser optimista.


       La salida muy tumultuosa, como mucha gente, aunque pronto encontré mi sitio en carrera. A partir de aquí, aproximadamente desde el km 2 hasta el km 5,5 el viento es favorable y se corre relativamente bien. En ese tramo consigo instalarme en el ritmo de 3:35 y me he quedado sólo. Por delante, está complicado rascar alguna posición pués se han abierto distancias amplias por lo que me centro más en mantener la posición y esperar por si alguno de los de delante "revienta".


      Llegamos al azud, damos un giro de 180º y ahora quedan 4,5 kms con aire en contra. A partir de aquí el ritmo hasta el final será entre 3:45 y 3:50 y cuesta mucho mantenerlo ahí. Al poco de entrar en el parque mi amigo Fran me alcanza y me da una pasada que me levantó las lentejuelas.

      Sufriendo bastante con el aire de cara consigo mantener mi posición y terminar los 10 kms con un tiempo oficial de 36:44, 12º de la clasificación general y 4º de mi categoría.


        Cerramos así, a falta de algún entrenamiento más, el año 2019 del cual haciendo un balance de lo bueno y de lo menos bueno puedo concluir que ha sido bueno.

        Lo más negativo fue el haber sufrido una fascitis plantar que me hizo pasar  el periodo más largo sin correr desde que hace unos 11 años empecé en esto, cerca de 4 meses. Pero como dentro de lo negativo siempre buscamos la parte positiva, y esta fue que mientras estuve parado pude analizar fríamente lo que había hecho bien hasta entonces y lo que no, plantear otra forma de entrenar y definir bien mis objetivos. Aparte de tener un descanso que el cuerpo lo agradece.


        La cara amable de 2019 ha sido el poder disfrutar un año más de este deporte, poder compartir con mis amigos esta pasión en entrenamientos y carreras y seguir conociendo gente nueva. En el plano más competitivo he conseguido seguir un año más en la "pomada" que me permite luchar en la parte delantera de las carreras y lo más significativo, que con 42 años he conseguido dos marcas personales, en febrero en la Media Maratón de Sevilla (1:16:47) y el domingo pasado en los 10 kms del Guadiatón (35:54).

        Y como no, agradecer un año más que estáis ahí siguiéndome, apoyándome y acompañándome. Prometo seguir dando guerra en 2020. Sin vosotros no tendría sentido seguir escribiendo por aquí.
       
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Crónica de mi carrera en Guadiatón 2019. Por fin sub 36 en 10K

        El pasado domingo ha sido, para mí, uno de esos días que justifican los sacrificios a los que nos sometemos los que nos dedicamos a esto de correr como aficionados. Porque un atleta profesional se sacrifica más justificadamente porque correr es su trabajo pero un aficionado lo hace únicamente como reto personal. El nivel de sacrificio de uno y otro no es comparable, está claro, pero madrugar para entrenar, esa sesión de calidad el día que no apetece nada o cuidar un mínimo la alimentación son ejemplos de actos que llevamos a modo de inversión, sin tener en cuenta si vamos a tener recompensa.

Ultimos metros, "vigilando" el crono.

     Hace justo cinco años, en la cuarta edición del Guadiatón, conseguía hacer por primera vez un 36' en un diez mil. Desde entonces me propuse como uno de mis retos bajar en los 10 km a menos de 36 minutos. Muchos intentos con picos de forma muy buenos, todos sin conseguir el reto. Tanto es así que había asumido que en esta distancia no iba a conseguirlo y que donde tenía más margen de mejora era en carreras más largas como media maratón y, sobre todo, maratón.

    El domingo se disputaba la 9 edición de esta misma carrera. Prueba con mucha aceptación porque es muy rápida y hay buen ambiente. Este año no hacía mucho frío pero sí que hacía un viento incómodo, no tan fuerte como los días anteriores con el temporal pero suficiente como para no pensar en buenos tiempos. Mientras calentaba con mi amigo Juanjo Mateo comentábamos que el día estaba para competir y para luchar posiciones para acabar lo más arriba posible, porque iba a ser dificil fijarse un ritmo alto y mantenerlo.



     A las 11:00 horas se da la salida. La carrera pronto se define en que los tres primeros, Jorge González, Alberto Pitarch y Juan Domingo, abren distancia con el resto. Por detrás hay un grupo muy numeroso, con un ritmo más asequible, al que poco a poco, tras adelantar a varios corredores, consigo alcanzar. Esto sería a la altura del kilómetro y medio de carrera. He conseguido llegar hasta ahí corriendo a mi ritmo por lo que ahora puedo correr refugiado en la cola del grupo un poco más "tranquilo".

      El aire da de cara y poco a poco el ritmo empieza a disminuir, miro el reloj y vamos a 3:55, "vamos demasiado tranquilos, ¿no?" le comento a Juanjo que corre a mi lado. Pero espero al próximo giro a la derecha en que el aire será favorable durante varios kms.

      Efectivamente, tras la curva hay un cambio de ritmo drástico. Se empieza a correr a menos de 3:30 y el grupo se estira hasta que se rompe. Ahora se corre en pequeños grupos o en fila india.


      Al paso del km 3 noto que voy algo forzado quedando más de la mitad de carrera, pero confío en que me vaya encontrando mejor algo más adelante. Voy alternando posiciones con algunos corredores y adelantando a otros, pero no me fijo en ello sino en correr como mejor se me da: por sensaciones, olvidándome de seguir a unos u otros.

      De esta forma y con un ritmo ya por encima de 3:30 voy poco a poco recortando distancia con los de delante y ganamos posiciones. De vez en cuando miro el reloj para comprobar la distancia restante y según pasan los kms voy ganando confianza en mis posibilidades de mantener la intensidad, sobre todo ahora que llega lo más difícil. A la altura del km 6.5 vamos a girar de nuevo a la derecha y el factor favorable del viento pasa convertirse en una dificultad añadida, pues ahora da de costado.

       El ritmo baja pero el nivel de esfuerzo y empuje sigue intacto. Mi mentalidad es de decirme "corre, que ya llegarás a meta" intentando abstraerme de puestos y ritmos. Demasiado tenía ya con aguantar el esfuerzo en el último cuarto de carrera. Así recorremos los últimos  3 kms por el perímetro del pueblo, pero lo mejor estaba por llegar  y yo no lo sabía.

        En la penúltima recta, antes de la recta de meta, veo que voy a alcanzar a un corredor más, esto me motiva y acelero el ritmo casi hasta el límite. Y al tomar la curva a la izquierda y empezar a ver meta miro por curiosidad el tiempo que llevo desde la salida ¡35:30! Me llevo una enorme sorpresa y veo que es factible no pasar al minuto 36. Esos 300 metros se me hicieron interminables, corriendo a tope y mirando como pasaban los segundos en el crono de meta.



Satisfacción en meta.
       Finalmente lo consigo, entrando en meta con un tiempo oficial de 35:54, en 14º posición de la clasificación general y 5º de categoría, encontrándome sin buscarlo mi mejor marca en los 10 kms.

       En ningún momento de la carrera fui consciente de que podía conseguirlo. La sensación de ir frenado por el viento en los últimos kms y que las pocas veces que miraba el ritmo de carrera en el reloj éste era de 3:38 o superior hizo que ni me planteara esta opción. Quizás gracias a ello pude correr más liberado y ser consciente del premio sólo al final de la carrera.

       Próxima parada San Silvestre Pacense, también de 10 kms, aunque las circunstancias será otras, sobre todo a lo que se refiere a horas de sueño la noche antes. 

       Os dejo los datos de la carrera. Decir que le di a "comenzar" al reloj unos metros después de la salida, por eso me sale menos distancia que al resto.

      
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Media Maratón "Condado de Medellín", sí que era para valientes.

    Qué mejor forma de empezar un mes de diciembre que compitiendo. En esta ocasión en una carrera en la que no había corrido antes pero que se adaptaba como un guante al tipo de pruebas en la que suelo sacar mi mejor versión: larga distancia, cuestas, caminos y asfalto. Realmente son dos subidas fuertes, que al ser dos vueltas se convierten en cuatro, así que, confirmando lo que dice el cartel de esta carrera, esta Media Maratón "Condado de Medellín" sí que era para valientes.


    El día sale con pinta de llover pero parece que quiere aguantar en estas primeras horas de luz, pero es justo cuando va a comenzar la carrera que empieza a chispear y, de ahí en adelante, toda la carrera con una lluvia fina intermitente suficiente para empapar los caminos y encharcar el asfalto.

     Tomamos la salida a las 10:30. De inicio lo esperado, Bruno Paixao y Juan Domingo sacan la calidad que los diferencia del resto y se van adelante. Por detrás sigo yo en una tercera posición y justo detrás mía Sergio Gómez, de Guareña. 

Fotografía: Juan Domingo Gómez
      El primer km por asfalto nos lleva a las afueras de Medellín y desemboca en un camino de tierra. Intentando contener, pensando en las cuestas, los kms y las dos vueltas del circuito, este primer km sale a 3:44. 

      Ya por caminos rodeamos una charca con multitud de pescadores y continuamos por tierra hasta el km 5.5. Por delante alcancé a ver como Paixao pronto se fue en solitario y dejó a Juan Domingo corriendo en solitario en segunda posición. Yo sigo tercero y a "mi rueda" continua Sergio desde que tomamos la salida.

         En dicho km 5.5 volvemos a asfalto tomando el puente romano y preparando la primera de las subidas a una especie de urbanización que llegaría un km más tarde, con una rampa de 600 metros muy pronunciada. Hasta entonces me había mantenido a la espera con mi acompañante, no queriendo variar mi ritmo ni esperando relevo hasta ver qué sucedía en la subida.

       Manteniendo la intensidad, acorto la zancada y para arriba. A las primeras Sergio se me queda y ahora corro en solitario. Una vez arriba, se da una vuelta por la urbanización con una leve bajada y una leve subida para volver a bajar por la rampa por la que subimos a tumba abierta. Ese tipo de bajadas en las que desgastas más si te frenas que si te dejas "caer". Al llegar abajo veo que he conseguido hacer hueco y, como me siento bien, en circunstancias normales no se me debe de escapar esta posición.


      De ahí volvemos a correr por el puente romano, ahora en sentido contrario y, nada más salir del mismo, subida al castillo. Esta subida en principio es más complicada que la anterior, ya que es igual de larga, por empedrado y sube a más altura, pero a mi se me hace mucho más llevadera y siento que he llegado arriba antes, aunque hay que decir que el tramo justo antes de entrar al castillo es muy duro y técnico. Se sale del castillo para bajar por un empedrado mojado en el que hay que tener mucha precaución y que es muy incómodo, pero que te planta en el primer paso por meta casi sin darme cuenta.

      En esa bajada me llevé una falsa sorpresa al ver un grupo de corredores a poco metros detrás de mí. Vi peligrar mi aventura hasta que caí en la cuenta de que podrían tratarse de los atletas que corrían sólo una vuelta y que salieron diez minutos más tarde.

       De ahí en adelante poca historia más que seguir manteniendo ritmo e intensidad durante toda la segunda vuelta, la cual ya no tenía el tramo de la charca. De vez en cuando un vistazo atrás para ver que estaba todo en orden y permitiéndome correr con algo más de relax viendo que corriendo a mi aire nada fallaría.


      Sufriendo las subidas en esta segunda vuelta pero recuperando aliento en las bajadas sin castigar la musculatura, sobre todo en la bajada del castillo, en donde viendo que ya estaba casi terminada la carrera no arriesgué a tener un traspiés por el empedrado que me llevaría a cruzar por línea de meta en esta tercera posición con un tiempo de 1:28:20. Aquí puedes ver la clasificación final de la media maratón.

      No me equivocaba de que el terreno se adecuaba a mí. Ahora a seguir entrenado, con algunas pinceladas kilométricas y de con el reojo puesto en la Maratón de Sevilla del año que viene. No haré preparación específica pero sí intentaré llegar con forma física suficiente para hacer un buen tiempo.

      A continuación los datos de mi carrera de hoy.

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Carrera "Badajoz Contra el Cáncer". La pólvora que el viento se llevó.

     Esta carrera se tenía que haber celebrado en septiembre, pero por problemas organizativos se tuvo que aplazar hasta este 3 de noviembre. Esta nueva fecha hace que éste sea el cuarto fin de semana consecutivo compitiendo, pero tratándose de una carrera en Badajoz y a la que ya estaba inscrito no podía desaprovechar la oportunidad de correr esta Carrera "Badajoz Contra el Cáncer".


     El Cross de la Codoserala Maratón de Lisboa y el Cross del Pilar han sido las tres carreras anteriores que se han saldado con buenos resultados. Además, esta semana, la cuarta consecutiva, ha coincidido con mi intención de meterle más intensidad a los entrenamientos para "afinar un poco más la maquinaria",  por lo que el esfuerzo se ha acumulado y he podido pagarlo en la carrera de hoy.

    El día salío nublado, amenazando lluvia y con un viento fuerte desde el oeste. Este último factor, en un circuido de 5 kms en el que los 2,5 kms primeros es dirección oeste, se giran 180º y vuelves con el viento de espaldas y tienes que dar dos vueltas, hace que te olvides de ritmos e intentes correr por sensaciones.

     Tomo la salida bien colocado y, como suelo hacer, dejo que las piernas encuentren su propio ritmo. Mucha gente delante mía, más de lo normal, aunque una vez pasamos debajo del Puente Real consigo adelantar a bastantes corredores. El grupo de referencia con corredores con nivel igual o algo superior al mío (Abraham, Parejo, Víctor, etc) está a unos 20 metros. En medio otro grupo de 4 atletas.



      Veo claro que voy a llegar hasta ellos, así que no acelero el ritmo para alcanzarlos. Al llegar al club de piragüismo giro de 180º y 2,5 kms de vuelta hasta el primer paso por meta. No sólo no he llegado al grupo de referencia sino que se han alejado y se hacen inalcanzables, tampoco he conseguido contactar con el grupo intermedio.

       Los ritmos promedios rondan el 3:45 y siento que más rápido no puedo ir. Ni con aire favorable el esfuerzo realizado se corresponde con la velocidad. Sólo cabe esperar como se desarrolla el segundo giro para cercionar si es un día regular o lo bueno está por llegar.

      Como era de esperar el inicio de la segunda vuelta es duro debido, de nuevo, al viento frontal.  Enric me adelanta sin darme opción a intentar seguirle, pero por delante tengo un grupo al que voy alcanzando poco a poco y al que llegados otra vez al giro de vuelta abría alcanzado.

       Ultimos 2,5 kms hasta meta con viento favorable. Por delante sólo al alcance Licinho, el resto muy por delante, inalcanzable. Los ritmos siguen sin ser los habituales en mí pero sigo poniendo todo mi esfuerzo en hacerlo lo mejor posible.

         Revasado Licinho sólo cabe mantener el ritmo y mantener la posición, consiguiéndolo así hasta cruzar la meta en 37 minutos y 32 segundos, con un ritmo de 3:45 min/km, 23º clasificado.

         Hoy no he estado "fino", me ha faltado chispa durante toda la carrera y deportivamente no he estado competitivo. No lo voy a interpretar como un día malo sino como una oportunidad. Hay que leer la oportunidad de poner los pies en el suelo, de intentar coger esa chispa que me permita ritmos altos de continuo y, sobre todo, una oportunidad única para entrenar con mayor motivación por mejorar.

     
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