Este domingo afrontamos la Maratón de Badajoz

        Una vez más estamos a las puertas de disputar una nueva maratón. Se nos brinda la posibilidad de correr 42 kms en los que pasaremos por todos los estamos físicos y de ánimo posibles: euforia, fatiga, esperanza, pesimismo, etc. Es lo que hace grande a la maratón, que esas horas corriendo grabaran una aventura en nuestra memoria para el resto de nuestra vida. Por eso, sean cuales sean las condiciones, en la última semana, siempre seguimos una cuenta atrás esperando que llegue el domingo para desvelar por fin tantas incógnitas que nos han surgido durante la preparación de la carrera.

Edición de 2018, km 21    Foto: Juanfran Leones


           Por mi parte será mi 11ª participación en una maratón, y la cojo aún con más ganas después de no haber podido participar en la última edición por lesión a última hora. No me lo tomo como revancha pero sí que las ganas son dobles.

         Siendo realista la preparación ha sido limitada. Retomé el correr otra vez a principios de enero, empezando desde 0, por lo que no ha habido tiempo material de preparar esta distancia para rendir al 100%. Pero sí puedo afirmar que llego en un estado de forma suficiente como para realizar una competición digna y con un buen tiempo.



          El planteamiento de carrera inicial era el de correr en una horquilla de ritmo entre 4:00 y 4:05 minutos el kilómetro. Aunque me parecía muy ambicioso por las circunstancias antes comentadas, creía que se podía intentar y tener éxito. Pero digo "creía", en pasado, porque a medida que se acerca el domingo se está sumando un factor que no se puede obviar: el meteorológico. La lluvia no es algo que me preocupe ni me afecte, pero la previsión de rachas de viento de 25 km/h cambian el cuento.

        Ya he sufrido en esta Maratón de Badajoz días de viento fuerte y sé lo que supone. Sobre todo en avenidas tan abiertas, largas y frías como son la Avenida de Elvas, Ronda Norte o la propia Circunvalación.

         En este caso habrá que olvidarse de ritmos y tiempos y plantear la carrera, más aún, a modo de gestión de fuerzas y competir puramente, intentando hacerlo mejor que los demás. A algunos esto le sonará regular, pero por algo esto se llama competición. 



      De todos modos, aún con condiciones meteorológicas perfectas, tampoco iba a hacer mi mejor marca, así que plantear la carrera a modo de épica también me supone un aliciente grande para encarar los 42 kms.

       La suerte está echada y ya solo queda cuidarse de constipados, virus u otros contratiempos para el domingo disfrutar corriendo Badajoz. Espero ansioso recibir vuestros ánimos por las calles, hacia mí y hacia el resto de participantes. También espero comprensión de los que  quieran coger el coche y tenga la circulación limitada.