Desayunar o no antes de un entrenamiento por la mañana.

       Cuando toca entrenar por la mañana casi siempre nos encontramos con él dilema si es conveniente desayunar o tomar cualquier otro alimento y no terminar pagándolo en el entrenamiento. Todos sabemos que cada atleta tiene sus costumbres y para ellos eso está grabado a fuego porque salirse de las mismas es sinónimo de tirar la sesión de ese día a la basura. Los hay que no toman nada y los hay que si no comen algo después no son capaces de rendir.

        No soy nutricionista, ni experto en comidas ni voy a dar ningún consejo sobre alimentación para antes de entrenar, pero sí soy experto en mí y en saber lo que me sienta bien. Por eso, lo comparto aquí con vosotros por si a alguien le puede ayudar.

         Yo tengo por costumbre desayunar antes de salir a entrenar porque estimo necesario tener los “depósitos con combustible” para que salga un entreno exitoso. Ahora bien, esto tiene sus matices, pues depende del tiempo del que disponga antes de la actividad física.

        Nunca desayuno si voy a empezar a correr en menos de una hora y media. Ese es el tiempo mínimo en el que me ponga a hacer ejercicio y no sienta la comida dando vueltas en el estómago. Así que si dispongo de ese tiempo o más pues sí me preparo un buen desayuno.

        Ese desayuno pre-entreno suele consistir en  tostada, bien con mantequilla o con aceite, un té y un zumo de naranja. Justo antes de empezar la actividad me tomo un café solo. No tomo leche antes de hacer ejercicio porque se tarda más en digerir y después puede producir ardores con el constante movimiento.  Estos son alimentos de fácil digestión y que no te hacen sentir “pesado”.
        
Cuando dispongo de tiempo prefieso desayunar bien
     
     Ahora bien, digamos que voy a hacer un entrenamiento madrugador, de los que prácticamente te levantas y te tiras a la calle a correr. En este caso no hay tiempo material para hacer digestión, así que tiro de energía fácil y como un plátano o sólo un trozo, dependiendo del tamaño del mismo y un café solo. Con esto me puedo poner a correr de inmediato que no lo acuso e incluso lo agradezco.


"Kit" de fácil digestión para entrenamiento madrugadores
       
     Como digo, cada corredor es un mundo y nada de esto es una ciencia exacta porque lo que le viene bien a unos a otro les sienta fatal y viceversa. Yo soy de los que no hacen un entreno o una carrera sin un café unos diez minutos antes, en cambio para otros esto es un verdadero laxante en medio de un entrenamiento o competición. Esto último lo subsano siendo previsor y saliendo siempre con las “tareas hechas” de casa.

      Quizás algún experto en la materia de la que hablo se lleve las manos a la cabeza con lo que aquí he contado, pero a mí realmente me funciona muy bien y por eso lo he querido compartir con todos vosotr@s.