VI Desafío San Fernando 21K. 3º clasificado, mucho barro y buena carrera

     Llevaba días implorando a la alergia que aguantase unos días más sin azotar para llegar a la prueba de hoy en plenas condiciones. Finalmente respetó y yo se lo he agradecido sacando lo mejor de mí. Hace unos días, viendo el listado de inscritos, apreciaba un alto porcentaje de posibilidades de terminar entre los tres primeros y, desde entonces, tengo "la voz del diablillo rojo" en un oído diciendo que había que luchar por esos puestos y, por otro lado, "la voz del angelito" al otro oído diciéndome que me preocupara de disfrutar corriendo a tope y que el resto ya llegaría. Con ese dilema este domingo al VI Desafío San Fernando, en la Base Menacho de Botoa.

En el último km
       La lluvia del día antes prometía un día aventura extrema por los campos de maniobra militar. Si ya el año pasado había charcos no habiendo llovido en mucho tiempo... ¡cómo no estaría este año! No nos equivocábamos. El circuito estaba para correr con clavos, si no fuera porque había una parte del recorrido que era por el asfalto de la Base. Ha sido un auténtico día de cross, de campo a través, pero de nada menos que de 21 km.

      Con nubes amenazantes, tormenta a lo lejos y algunas gotas de ligera lluvia daba comienzo la carrera. Una primera vuelta de 10,5 km hasta cruzar por la zona de meta y otra segunda, por un recorrido distinto a la primera, nos esperaban por delante. Esa primera vuelta sería compartida con los corredores del cross de 10 km, aunque ya habíamos estudiado en casa y allí sobre el terreno, quién estaba en la media maratón y quien no.

Primeros metros con los del Cross de 10 km
       La salida fue más rápida de lo esperado, a la vez que las piernas lo querían así sin excesivo esfuerzo. Al poco, nada más salir de la Base a los caminos nos topamos con lo que nos esperaba: caminos de fino barro con gran cantidad de agua que hacía efecto ventosa en las zapatillas. Era fácil que al dar una zancada terminaras corriendo descalzo de un pie, y a la vez difícil mantener el equilibrio en algunas zonas. En los primeros compases quiero mantener un ritmo exigente para abrir brecha con los atletas que vinieran detrás y después poder correr más tranquilo en caso de estar en posición podium.

       Mi referencia, Paco, más conocido como Patapalo en el mundillo runner, estaba cerca, sabiendo que él y yo estábamos segundo y tercero de la carrera de media maratón, a pesar de ir entremenzclados con los del cross y los rezagados del duatlón. Primero otro chico que pronto se nos distanció, aunque entraba dentro de las previsiones que ambos hicimos antes de la salida. Así ibamos alternando estas dos posiciones, yo más fácil en las subidas y Paco más rápido cuando el terreno permitía correr.

Paco (Patapalo) y yo, la sombra uno del otro en toda la carrera
      Los primeros 6 o 7 km fueron una auténtica batalla campal de barro. Intentando no pisar donde éste estaba más espeso, saliendo por el lateral del camino buscando un correr más fácil, metiendo la pierna hasta la rodilla en charcos para conseguir adelantar a corredores con ritmo inferior. Pero a pesar de esto no me sentía haciendo un esfuerzo extra, iba bien. Terminada esta zona difícil hay unos kms antes de entrar en la Base que permiten correr más rápido. Estar a la estela de Rafa, que terminaría tercero en el cross de 10km, me decía que íbamos rápido, pero mis sensaciones eran buenas y no entraba en los planes aflojar.

        Entrando en el cuartel para terminar esta primera vuelta voy corriendo codo con codo con Paco, y ya empezamos a hablar de posiciones. Sabemos que el primer atleta está a otro nivel y es inalcanzable. Por detrás Fran Cano era el único que nos podía inquietar, pero quedó rezagado al principio y no parece que pueda alcanzarnos. Sólo la duda de si había un atleta delante nuestra que pudiera estar ocupando el segundo puesto, pero al cruzar por meta paró, por lo que no estaba en nuestra prueba.

Podium de los 21 km

         Comenzando la segunda vuelta, antes de lanzarnos al barro, comentamos que nos pelearíamos deportivamente entre nosotros, pero que habiendo casi garantizado los puestos segundo y tercero del podium, lo que estaba prohibido era "reventar", así que pactamos echarle cabeza. Antes de salir de la Base para volver al barro nos vamos cruzando con los que nos seguían y no vemos a Fran. Esto sería porque tomó un camino equivocado por un error de la organización. Ahora sí que esto es cosa entre nosotros dos.

        En esta segunda mitad del recorrido parece que hay menos barro y nos permite correr rápido. Corriendo Paco y yo, uno al lado del otro, nadie por delante, nadie por detrás, ya habría tiempo más adelante para lanzar ataques o no. Esta "paz interior, finaliza a la altura del km 14, cuando vuelve otra vez el barro, aunque este tramo no es tan largo como el de la primera vuelta, pero sí igual de difícil. Cada uno buscando la mejor zona para dar zancadas, buscando las zonas más firmes, con barro menos profundo.

        Empiezan zonas más técnicas en cuanto al perfil, con subidas y bajadas. A la altura del km 15 parece que a Paco le cuesta seguir el ritmo, aunque no termina de descolgarse, corriendo a unos metros detrás mía. Al terminar me contaría que estuvo a punto de tirar la toalla, pero no fue así, aguantó como pudo para no dejarme ir porque él tenía su estrategia. La mía era esperar al último km para lanzar un ataque si seguíamos juntos, viendo las dificultades por las que estaba él pasando. Hacerlo antes sería un "suicidio" porque aunque iba con garantías de llegar al final fuerte, a estas alturas de carrera ya iba muy justo.
Capa de barro en las piernas al terminar




       A partir del km 18 salimos a una zona más llana y que permitía correr rápido. Ahí Patapalo lleva a cabo su estrategia imprimiendo  un ritmo más fuerte. Intento que no se escape esperando que desistiese pero no era así, y viendo que ese íba a ser el ritmo hasta el final fui consciente de que es más rápido que yo y de que no iba a ser posible perseguirle. Así que, en lugar de intentar recortar los metros que me separaban de él, asumí mi tercera posición e intentaría que no me sacara una distancia grande que no reflejara lo que realmente fue la carrera.

      Y así entramos a la Base para encarar los últimos metros. En bajada, con kms acumulados, acorto la zancada para que mis traicioneros isquios no me la jueguen. Al final Paco no se ha fue del todo y sólo me sacó 24 segundos en meta. Entrada en meta celebrándolo por cómo se desarrolló la carrera.

       El tiempo final fue 1:23:55, con esa tercera posición de la clasificación general, que puedes ver pinchando aquí. Muy contento y satisfecho, ya no por el puesto, sino por la sensación de haber hecho una muy buena carrera con cierta solvencia, con mucha confianza y sin fantasmas de sufrir una pájara. Este era el objetivo a priori en este día, como ya detallaba hace algún que otro día en la previa, en este mismo blog. A seguir entrenando como lo estoy haciendo y sin objetivos firmes a corto plazo.